Nos ha tocado vivir en un tiempo realmente incierto y es que pocos de nosotros sabemos lo que va a pasar de aquí a unos meses con nuestro empleo, con la economía o con multitud de aspectos de nuestro día a día. Esto se debe a que la pandemia de la Covid-19 nos está afectando a todos por igual y sin entender de clases, dado que llega a los más necesitados, pero también a la gente que se puede pagar los mejores médicos. Del mismo modo también afecta a los que están sin trabajo o a los jóvenes que buscan su primer empleo, pero también a todos aquellos que, aunque tengan un imperio industrial, ven como sus ventas se desploman.
El envejecimiento saludable es el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. Es decir, intentar que el tiempo pase pero que nuestro cuerpo o nuestra mente no lo noten. ¿Misión imposible? Para muchas personas sí lo es, para otras no. En la Asamblea Mundial de la Salud del 2016, 194 países aprobaron la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud(2016-2030). En la estrategia se incluye la visión y los objetivos para los siguientes 14 años (2016‒2030) y un plan de acción en el que se describen las medidas que deben tomarse entre el 2016 y el 2020 para desarrollar la base de evidencia y las alianzas para la Década del Envejecimiento Saludable(2020‒2030).
A nadie le cabe la menor duda de que la motivación de los empleados es una de las materias más importantes en lo que tiene que ver con la eficiencia de los mismos. Es algo que ya han dejado claro muchos expertos en lo que tiene que ver con la salud mental. Es evidente que alguien feliz es mucho más productivo y que tiene muchas más posibilidades de hacer las cosas de una manera mucho más efectiva. La verdad es que las razones son bastante numerosas y hay que tenerlas en consideración siempre.