El turismo es todo un fenómeno social y cultural de nuestros días. Cada día, miles y miles de personas viajan hasta otros lugares con el fin de aprender algo de su cultura, sus costumbres, su lengua o cualquier cuestión que esté ligada con ello. Otros lo hacen, en cambio, para descansar. En cualquier caso, el objetivo de unos y de otros es el mismo: el de cambiar de aires y dejar de lado una rutina que en muchas ocasiones puede llegar a ser la peor enemiga del ser humano.
Si algo es trendy y nunca pasa de moda en España es, precisamente, todo lo que tiene que ver con la moda y la ropa. Son muchos los españoles y también muchas las españolas que demuestran tener no sólo un conocimiento del sector, sino también un amor considerable al mismo. En nuestro país ha habido una apuesta considerable por parte de numerosas empresas dedicadas al mundo del textil y eso solo puede significar una cosa: en España nos gusta estar a la moda. Y la verdad es que la cantidad de estilos y de caracteres de las personas hacen que este sea un país en el que la diversidad, en materia de vestir, es toda una realidad.
En España se ha tendido, por regla general, a criticar a todas aquellas personas que se han sometido a operaciones de cirugía estética. El argumento esgrimido por muchas de esas personas no ha sido otro que el de la supuesta falta de naturalidad de una persona que se somete a este tipo de operaciones. ¿Cuántas veces se habrá escuchado en este país a personas asegurar que quienes se someten a la cirugía son seres artificiales? Llevamos toda una vida escuchando este sermón.
Vivimos en el mundo de la inmediatez y de Internet, donde todas aquellas personas que desean comprar algo lo piden a través de la red y lo reciben apenas unas horas más tarde en la misma puerta de su casa. Esta situación, inimaginable hace apenas unos años, caracteriza ahora el día a día sobre todo en las grandes ciudades españolas, aunque bien es verdad que también va siendo cada vez más común en municipios más pequeños.
Vivimos en una sociedad en la que tener una calidad de vida estupenda se ha convertido en una prioridad total y absoluta. Por encima de todo se encuentra nuestra comodidad, una comodidad que no se negocia y que tiene en nuestra vivienda su máxima expresión. No en vano, conseguir la casa que uno o una sueña es uno de los mejores barómetros para determinar si alguien ha tenido éxito o si, por el contrario, no ha sido afortunado.
Son días muy muy complicados para la educación pública española. Los jóvenes de hoy en día critican con avidez las clases que reciben, a las que en muchas ocasiones ponen el calificativo de “insuficientes” o “inútiles” de cara al futuro de sus carreras profesionales. Los motivos principales de esa ineficiencia de esa educación pública tienen que ver con que el profesorado no es el adecuado o que éste no se ha adaptado correctamente al Plan Bolonia. O que simplemente no se quiere adaptar.