El valor de una empresa son las personas

El valor de una empresa son las personas

El modelo actual de gestión de recursos humanos de las empresas se centra en los valores relacionados con los comportamientos de las personas que la forman, y en concreto en sus competencias. Sin cada una de las personas que forman una organización, ésta no sería la misma. Las empresas que son conscientes que gran parte de su capital lo forma el valor humano de sus integrantes son las que apuestan por desarrollar actividades que fomentan la formación de equipos para que estos puedan crecer y evolucionar, tanto de forma individual, cada uno de sus integrantes, como colectiva.

Nuevas estrategias

Cada vez son más las empresas, grandes y pequeñas, en nuestro país que entienden la necesidad de crear un ambiente sano, que propicie las relaciones entre los trabajadores, y que, por lo tanto, dan el paso proponiendo, ofreciendo y creando estas oportunidades que fomentan la cohesión de sus equipos.

Desde ese posicionamiento están trabajando en dos nuevas estrategias que tienen como objetivo cambiar nuestro concepto tradicional del lugar de trabajo y de las relaciones que se establecen en él.

Cuando hablamos de ocio en la empresa, a todos nos asaltan imágenes de películas o series, en los que se pueden ver oficinas multicolores, con todo tipo de recreativos y videojuegos, salas de relax, máquinas de comida y bebida…y nos parece algo ficticio, lo que nos lleva a pensar que es irreal la posibilidad de trabajar en un entorno así. La opinión de los expertos es que integrar el ocio en la empresa tiene múltiples ventajas: ayuda a crear equipos de trabajo más motivados, felices y eficaces, a través de la creación de un ambiente más agradable, y de la propuesta de actividades de ocio, que repercuten proporcionalmente en la disminución del nivel de estrés de los empleados.

Este cambio se visión, se da tanto dentro de la empresa como fuera de ella. Muchas organizaciones están distribuyendo los espacios y contratando empresas externas de catering, para que sus empleados puedan tener más facilidades a la hora de hacer descansos o a la hora de comer facilitándole todo lo necesario para ello. Esta decisión, que se está generalizando, es uno de los motivos por los que las empresas de catering están creciendo tanto. Es más, hay empresas como Exportacave, que lo que hacen es facilitar productos relacionados con la hostelería y catering, ayudando a equipar estos espacios de forma sencilla.

La organización de eventos y salidas ayudan a que los empleados se sientan parte integrante de un grupo, identificándose con la marca, y facilitándole a ésta una potente herramienta para ayudarle a retener el talento en la empresa. Desde cenas informales a la creación de equipos y torneos deportivos, hasta eventos de mayor envergadura con actividades de empresa y team-building dirigidas a trabajar aspectos concretos, rodeados de música, deporte, creatividad, que lo que hacen es dar vida a experiencias únicas que crean sentimientos colectivos.

Team-Building

El team-building está en auge, como ya hemos comentado. Esto es así porque se ha llegado a la conclusión de que un equipo no es un concepto innato: un equipo se construye. De ahí que utilicemos este término anglosajón, que significa literalmente construcción de equipos, para referirnos a la gran variedad de actividades, orientadas y estructuradas para mejorar el rendimiento y la motivación de los integrantes de una empresa.

Aunque puede parecernos algo relativamente nuevo, para poder hablar de sus orígenes, tenemos que remontarnos a 1.920, fecha en la que el psicólogo social y reconocido escritor William McDougal, publicó el libro “The group mind”. En él, detalla la importancia que tiene para las empresas formar equipos de trabajo productivos. Años más tarde, en 1927, el catedrático Elton Mayo, inició unos experimentos enfocados a descubrir la relación existente entre la productividad y las condiciones de trabajo. Las conclusiones de esta investigación sirvieron de base para que se siguieran haciendo más experimentos en torno al ambiente de trabajo y a la necesidad de implementar técnicas que ayuden a mejoral el clima laboral.

Aunque son muchas las actividades que podemos encontrar y muy variadas, los objetivos que se persiguen con su práctica son comunes:

  1. Construir equipos fuertes: trabajar por un objetivo común no es lo mismo que trabajar compartiendo el mismo espacio. Cuando el ambiente de trabajo es agradable, los empleados llegan más felices a trabajar y menos estresados. Esto se puede conseguir utilizando técnicas que les permitan llegar a ser la mejor versión de sí mismos, a través del desarrollo de la inteligencia social y emocional, de las técnicas de negociación, las cuales producirán cambios significativos en cada uno de ellos. Un cambio de visión que también afectará a la visión general.
  2. Crear un sentido de pertenencia: todas las personas necesitamos saber que formamos parte de algo, que nuestra participación es determinante, y además necesitamos ver reconocida nuestra valía. Desarrollar una identidad común y el sentimiento de pertenencia a la empresa hace que mejore la implicación de todos los participantes, además de que aumente su autoestima.
  3. Impulsar la comunicación: la única forma de que todos los miembros de un equipo actúen en concordancia y armonía es que existan los canales de comunicación adecuados. Trabajar la escucha activa y la comunicación asertiva posibilita que se clarifiquen muchas de las dificultades que se producen en la comunicación.
  4. Fomentar una actitud positiva: una actitud positiva incrementa las posibilidades de éxito en todas las áreas de la vida. En este sentido, la motivación externa es vital para alimentar el compromiso interno, ya que la motivación no es estática, y puede ir variando dependiendo del momento.

También se han hecho estudios que valoran los efectos negativos que se pueden derivar de la aplicación de este tipo de estrategias. Las conclusiones a las que llegaron estos investigadores son variadas, y se encuentran justo en el punto opuesto a lo que se busca cuando se aplican este tipo de técnicas. El principal efecto es que este tipo de estrategias pueden hacer que el grupo se segregue en dos: los que ponen por encima de todo al equipo y los que ponen por encima de todo a la empresa. También se demostró que cuando se hace mucho hincapié en poner la confianza en las decisiones del equipo, se puede erosionar la autoconfianza. Si queremos evitarlo, además de trabajar la pertenencia debemos realizar actividades que nos ayuden con el conocimiento intrapersonal y la autoestima. Esta segregación en varios grupos dentro de una misma empresa puede generar prejuicios hacia las decisiones que toman equipos de otros departamentos y esto a la vez puede empobrecer las actitudes generales, ya que se ha constatado que se ve como un triunfo los fallos de las personas que no son de nuestro equipo.

Aún conociendo los posibles inconvenientes, la realidad es que colaborar entre todos por un fin común tiene muchísimas más ventajas y es mucho más divertido.  Desde la rapidez con que podemos abordar las tareas, hasta la suma de habilidades de cada uno de los miembros a la hora de enfrentar un problema, la conclusión es que los grandes triunfos no los consigue un solo jugador, si no un equipo.  Y esto puedo beneficiar a cualquier empresa, pero sobre todo está indicado para aquellas que quieran mejorar su rendimiento, que valoren el crecimiento personal y profesional de sus empleados y que consideren el aprendizaje como una práctica que potencia los resultados positivos de la organización. Ya lo decía Michael Jordan: “El talento gana partidos, pero la inteligencia y el trabajo en equipo ganan campeonatos”.

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