Piscinas prefabricadas, una solución que gana terreno

9811

Las piscinas prefabricadas en pocos años han dejado de ser unas grandes desconocidas para ser de las opciones que más abundan en las viviendas particulares, chalets y segundas residencias.

El crecimiento que se ha producido no es algo casual. Todo ello responde a una necesidad en concreto: contar con una piscina funcional, estética y duradera sin que ello suponga afrontar obras complejas y largas que se necesitan cuando se realiza una instalación tradicional.

Para muchas familias es una solución de lo más interesante que combina rapidez, comodidad y un mayor control del presupuesto.

Conociendo más sobre ellas…

Si queremos conocerlas mejor, lo cierto es que se hace necesario aproximarse a ellas. Las piscinas prefabricadas, como su propio nombre indica, son unas estructuras que se han fabricado previamente en el taller o en la fábrica y que se transportan ya preparadas para ser instaladas en el sitio definitivo.

Se distinguen de las piscinas que se construyen totalmente in situ, puesto que estas llegan ya con la base técnica definida y un proceso en el que se montan con un mayor control. Todo ello tiene como consecuencia una gran reducción de los tiempos, simplificando planificaciones y posibilitando una ejecución bastante más precisa.

Se puede fabricar con diferentes materiales, aunque los más habituales son la fibra de vidrio, el poliéster reforzado o los módulos de hormigón prefabricados. Cada sistema tiene sus particularidades, pero todos en definitiva tienen la misma idea: se quiere evitar que la piscina vaya a depender totalmente de una obra que sea muy grande. Por este motivo, los expertos de Vals1mon creen que cada vez son más las personas que optan por esta solución.

¿Por qué son tan populares ahora?

Todo ello está relacionado con el cambio de costumbres y hábitos en la manera en que se disfruta de la vivienda. El número de personas que valoran el tiempo, la previsión y la facilidad que tienen a la hora de afrontar su mantenimiento.

Se puede contar con una piscina en un plazo reducido de tiempo y con menos incertidumbres que una obra tradicional.

El control del coste también es otro elemento importante. Pese a que el presupuesto final dependerá del modelo, tamaño y preparación del terreno, es más sencillo tener previsto el gasto total que en una construcción de toda la vida. Todo esto será de gran ayuda para que bastantes familias tomen decisiones de forma más segura, sin que haya tantas sorpresas en el proceso.

Algo que influye bastante es que hay diseños de lo más variados. Por espacio de bastantes años, la imagen de una piscina prefabricada se asociaba a soluciones que eran bastante simples y no muy personalizables. Todo esto ha cambiado. En la actualidad, hay modelos que tienen líneas modernas, formas rectangulares, acabados cuidados y propuestas adaptables a diferentes estilos de terraza o jardín. Estamos ante una evolución que ha ampliado bastante su atractivo.

¿Cuáles son las ventajas más importantes?

Una de ellas es la rapidez con la que se instala. Frente a las piscinas de obra, ello puede necesitar un mayor tiempo e intervención a nivel técnico, por lo que una prefabricada reducirá mucho la duración del proyecto. Esto no va a significar que se tenga que instalar en un día, pero es posible que el proceso sea más ágil y predecible.

Otra de las ventajas es que se reducen las molestias. Como se necesita menos obra, se genera una menor cantidad de residuos, se hace menos ruido y hay menos interrupciones en la vivienda.

Esto para las personas que habitan en la casa mientras se hace el trabajo es una diferencia que puede ser vital. La experiencia para el propietario es más cómoda y menos invasiva.

Otro punto importante es que se debe destacar la uniformidad en los resultados. Como se fabrican en condiciones controladas, lo que ocurre es que la piscina sale de fábrica con una forma y medidas definidas que hacen que sea más fácil la colocación. Así es como se evitan algunos problemas que son típicos de las obras de carácter más artesanal. En los que los pequeños desajustes pueden ser un problema a nivel de ejecución.

En ocasiones, no debemos olvidar que el mantenimiento es bastante sencillo. Dependiendo del material y del sistema de filtración, las piscinas prefabricadas ofrecen una gran durabilidad y una limpieza muy práctica. Todo ello es bastante interesante para los que desean disfrutar de la piscina sin que pase a ser una carga excesiva.

Diferentes materiales y acabados

No todas las piscinas prefabricadas son iguales. El material en el que están realizadas es algo que va a influir en su propia resistencia, apariencia y precio, además del comportamiento que tendrán a más largo plazo. Por este motivo, es conveniente saber las opciones más habituales antes de optar por un modelo en concreto.

La fibra de vidrio es de las alternativas más habituales. Está caracterizada por su gran ligereza, una buena resistencia y una instalación muy rápida. Ofrece una superficie que es lisa y muy agradable al tacto. Esta opción se valora bastante cuando se quiere buscar un equilibrio entre la funcionalidad y la sencillez en el mantenimiento.

Aquí el poliéster reforzado comparte una parte de estas ventajas, variando dependiendo del fabricante y del sistema de refuerzo usado. Ello permite diseños de gran solidez y acabados muy cuidados. El comportamiento dependerá bastante de la calidad del producto y de cómo se prepare la estructura.

Del mismo modo, hay piscinas prefabricadas que se basan en módulos o paneles que luego pasan a ensamblarse en el sitio de instalación. Hablamos de una serie de soluciones que dan otras posibilidades en cuanto a forma y dimensiones, pudiendo adaptarse mejor a algunos terrenos o proyectos de más envergadura.

Lo fundamental no es solamente el material, sino el conjunto: hablamos de la estructura, el sistema de depuración, la adaptación al terreno y el acabado final.

Instalación y preparación del terreno

Pese a que se habla de las piscinas prefabricadas como si fuesen una solución fácil, lo cierto es que deben planificarse. Una de las partes fundamentales del éxito de un proyecto de este tipo va a depender de cómo se prepare el terreno. Cuando la base no esté bien nivelada, si el acceso al espacio es complejo o no se estudia bien el drenaje, es cuando pueden aparecer problemas más tarde.

Uno de los primeros pasos es analizar el espacio que se encuentra disponible. No solo vale con medir el hueco en el que se desea colocar la piscina. Debemos pensar en los accesos para la maquinaria, en la estabilidad del suelo, en la distancia respecto a la vivienda y en la integración con el resto del propio jardín.

Esta es una fase de estudio gracias a la cual se pueden evitar costosos errores y ayuda de verdad a poder elegir un modelo que encaje verdaderamente con el entorno.

Luego está la excavación y la preparación de la base. Justo aquí es cuando la precisión es fundamental. La piscina prefabricada se debe apoyar sobre una superficie que tenga estabilidad y se encuentre bien ejecutada.

Partiendo de ahí, se deben colocar las conexiones necesarias, ajustando la estructura y rematando los detalles de la instalación. Cuanto mejor se realice esta parte, más duradero va a ser el resultado.

Diseño y estética

Es una de las razones por las que esta clase de piscinas ha mejorado tanto la imagen. Actualmente no se ven como una solución de carácter práctico, sino también estético. Cuando está bien integrada una piscina, puede transformar completamente un jardín, una parcela o una zona exterior.

El entorno es importante. Por ello, se debe elegir bien el pavimento, la iluminación, la vegetación y el mobiliario exterior. Por este motivo, bastantes proyectos no se plantean solo como “instalar una piscina”, sino como crear un conjunto de manera coherente.

Mantenimiento y uso cotidiano

Otro de los aspectos más valorados es que las piscinas prefabricadas bien instaladas son cómodas para el día a día. La superficie lisa hace que sea más sencilla la limpieza, en la que la estructura cerrada es de gran ayuda para conservar mejor la estanqueidad y el sistema de depuración se puede adaptar fácilmente a las necesidades que tenga cada vivienda.

A pesar de eso, precisa cuidados, revisiones periódicas, control del agua o limpieza de los filtros.

Aspectos a tener en cuenta antes de comprar

Antes de decidirse por una piscina prefabricada, conviene revisar varios puntos con calma. El primero es el espacio. No todas las parcelas ni todos los jardines admiten cualquier modelo, y forzar la instalación puede generar problemas estéticos o técnicos. La piscina tiene que encajar bien, no solo que quepa físicamente.

El segundo aspecto es el uso que se le va a dar. No es lo mismo una piscina pensada para refrescarse de vez en cuando que una diseñada para uso intensivo por parte de toda la familia. Comprar una piscina demasiado grande o demasiado pequeña puede acabar siendo una mala decisión.

También hay que elegir bien al proveedor y la calidad de fabricación. A veces conviene invertir un poco más al principio para evitar reparaciones y molestias después.

Más comentados

Formas de Envejecimiento Activo

Muchas personas ven el envejecimiento con recelo y hasta miedo, lo asocian con soledad y pasividad. Si bien, muchas veces es más la actitud que

Comparte

Facebook
X
WhatsApp
Scroll al inicio