Si eres empresario, seguro que sabes que en el día a día de una empresa pueden surgir muchas situaciones laborales. Algunas son sencillas y se resuelven sin dificultad. Otras, en cambio, pueden generar conflictos o incluso sanciones si no se gestionan bien. Porque ya sabes que no conocer las leyes, no te eximen de no cumplirlas. Una frase que queda muy bien, pero cuando te toca pagar, te acuerdas de todo.
Por eso, lo mejor es contar con el apoyo de una asesoría laboral. Este tipo de servicio ofrece orientación, evita errores y ayuda a cumplir con la ley.
Como nos indican desde Asesoría Matías Carrillo, una empresa, por pequeña que sea, tiene obligaciones. Desde la contratación hasta la finalización del contrato, todo debe hacerse correctamente. Si no se siguen los pasos adecuados, pueden aparecer problemas.
Vamos con una serie de recomendaciones y de ejemplos que os va a venir muy bien.
Contrataciones mal realizadas. Esto es algo muy habitual, pero no siempre es fácil saber qué tipo de contrato conviene. Si se usa uno incorrecto, la empresa puede enfrentarse a sanciones o tener que pagar más cotizaciones.
Errores en las nóminas. Calcular bien los sueldos, las pagas extras y las retenciones requiere precisión. Un fallo puede generar malestar entre los trabajadores o problemas con la Seguridad Social. Y es que los empleados siempre están atentos por si hay un error.
Despidos mal gestionados. Cada vez hay más despidos, pero claro un despido debe justificarse y comunicarse correctamente. Si no se hace así, el trabajador puede reclamar y el juez puede declarar el despido improcedente.
Bajas laborales. Saber cómo actuar ante una baja médica, cuánto se paga y cómo se tramita también es esencial.
Vacaciones y permisos. No siempre se tiene claro cuántos días corresponden o cómo se organizan. Esto puede causar discusiones entre empresa y empleados.
Qué hace una asesoría laboral
Una asesoría laboral es un equipo de profesionales expertos en derecho laboral y gestión de personal. Su función es acompañar a la empresa y orientarla en todo lo relacionado con los trabajadores.
Además, una buena asesoría laboral se mantiene actualizada. Las leyes laborales cambian con frecuencia. Y lo que hoy es correcto, mañana puede no serlo.
Contar con una asesoría laboral no es un gasto, sino una inversión. Su ayuda permite que la empresa cumpla con todas las normas, evite sanciones y mantenga un buen clima laboral. Hay que considerarlo que es un gasto, sino una gran inversión.
Ejemplos prácticos de la ayuda de una asesoría
Imaginemos algunos casos reales que pueden darse en cualquier empresa.
Caso 1: Contratación temporal.
Nos vamos a imaginar que una pyme necesita contratar personal para una campaña. El dueño piensa hacerlo con un contrato temporal, pero no sabe cuál es el tipo correcto. La asesoría revisa la situación y le recomienda un contrato fijo-discontinuo. Así, la empresa cumple con la ley y podrá volver a contratar a esos trabajadores en el futuro sin complicaciones.
Caso 2: Despido disciplinario.
Esto es algo que ahora mismo está muy de moda. Una empleada acumula faltas de puntualidad. El empresario decide despedirla, pero sin seguir el procedimiento. La trabajadora reclama y gana el juicio. Si hubiera consultado antes a su asesoría, le habrían indicado cómo justificar y comunicar el despido correctamente. Esto es algo que siempre tiene que quedar claro para evitar problemas.
Caso 3: Baja médica.
Ahora mismo, las bajas médicas están a la orden del día, sobre todo con esto de la salud mental, ahora hay más bajas y de más tiempo. Pues bien, nos ponemos en situación. Un trabajador sufre una lesión y presenta una baja. La empresa no sabe cuánto debe pagar ni cómo tramitarla. La asesoría se encarga de los partes médicos, calcula el complemento salarial y comunica todo al sistema RED. El proceso se resuelve sin complicaciones para suerte para todos.
Caso 4: Revisiones salariales.
Vamos con un último caso práctico que seguro que a muchos empresarios les suena. En una empresa del sector de limpieza se firma un nuevo convenio colectivo. La asesoría revisa los sueldos y aplica las subidas correspondientes. De esta forma, los empleados reciben lo que les corresponde y la empresa evita multas por incumplimiento del convenio.
Ya has podido comprobar que una asesoría laboral no solo aporta tranquilidad, sino también seguridad jurídica. Ayuda a la empresa a crecer con orden, cumplir con sus obligaciones y mantener relaciones laborales sanas y transparentes. En definitiva, contar con una asesoría es una decisión inteligente para cualquier empresa que quiera hacer las cosas bien.