Son dos palabras que rara vez la gente busca junta en internet, ¿verdad? Baño y empresa. Pero jolines, no lo digo porque sí, lo digo porque me pasó el otro día algo súper curioso y quiero compartirlo contigo. Sobre todo si eres una empresa, porque poca gente se replantea que el baño puede hacer que un potencial cliente se convierta en un cliente contratado. Y de verdad, parece imposible, pero no lo es.
Y, si no me crees, sigue leyendo las razones:
Un baño sucio no lo soporta nadie
No creo ser la única que ha ido al baño en un restaurante, por poner en ejemplo, antes de que me atienda siquiera el camarero, y salir corriendo por patas al ver el estado en el que estaba el baño. Eso de entrar en un recinto pequeño, que no lleva más de 10 minutos limpiarlo, y ver el suelo pringoso, de ver el cáter lleno de pipí y de caca, ver los papeles mojados por el suelo… bueno, creo que eso es algo que NO soporta NADIE, ya sea en un restaurante, en una tienda de ropa, en unas oficinas o en la casa de nuestro mejor amigo. Da igual donde vayamos, si tenemos que ir al baño y vemos que está en un estado terrible, ni siquiera nos quedamos.
¿Por qué pasa esto? Bueno, al menos por MI parte, porque soy de las que piensa que, si el baño está así, ¿cómo estará el resto de la casa? Quiero decir, por ejemplo, sigamos con el ejemplo del restaurante: por allí pasan cientos de personas, y los camareros y cocineros manejan una cantidad de comida en el día que no te puedes ni siquiera imaginar. Si yo entro en un baño y veo que está así de sucio, lo primero que me imagino es a los camareros en sus tiempos yendo al baño y luego volviendo a la cocina a seguir sirviendo platos. Y, aunque se laven las manos, la suciedad de los zapatos se pasea por todas partes, ¡incluso por la cocina!
Uno no puede tener un negocio y desatender el baño, aunque haya sido porque se han reunido en el local 100 personas. Pues deja a un encargado de la limpieza preparado, que vaya a verlo cada X tiempo y a limpiarlo. De esa forma nunca se ensucia lo suficiente, y el siguiente que tenga que entrar lo encontrará todo sano y limpio.
Esto también es problema nuestro, como sociedad
No todo es culpa de las empresas, también hay que decirlo: las personas somos muy poco empáticas. Muchas veces he entrado al baño tras una mujer, y esta ha dejado sus cosas ahí sin tirar de la cadena. De verdad, ¿tanto cuesta ser cívico y recoger lo poco que tú ensucias?
Al final no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia, y eso es de manual. Por eso, si un restaurante es limpio (o una oficina, o una tienda), pero los clientes son de su pueblo y lo perjudican todo, pues la empresa tampoco es que pueda hacer demasiado.
Ten más conciencia social y limpia lo que ensucies, que no cuesta tanto.
La cosa cambia cuando el baño es aceptable (y encima bonito)
También está el caso completamente contrario, gracias a Dios. Yo fui el otro día a un servicio técnico del ordenador, porque, por desgracia, mi ordenador tiene ya muchos años y está empezando a fallar (pero no me puedo permitir otro, así que tengo que ir a un informático para que me arregle a mi ancianito precioso).
La cosa es que, antes de entrar a ver al hombre, me dieron muchas ganas de hacer pis. Y yo, que suelo evitarlo todo lo posible cuando estoy en un sitio que no conozco, no pude hacer otra cosa que ir porque tenía demasiadas ganas y no podía aguantarme. Así que le dejé el ordenador a mi padre, que venía conmigo, y entré en el primer baño que encontré a hacer mis necesidades. Y la sorpresa que me llevé fue verdaderamente maravillosa. Y no lo digo por exagerar, lo digo de verdad, porque me sorprendió para bien.
Me encontré un baño con los lavabos de madera, con plantitas decorativas, con un olor súper agradable y con todo recién limpio. Y, si no estaba recién limpio, al menos estaba MUY limpio, que era lo más importante. Muchos pueden pensar que quizás es porque era en un polígono, y mucha gente no suele ir allí (bueno, eso es verdad, pero no toda la verdad). Pero la cosa es que es un lugar de empresas, un edificio con muchas oficinas para las empresas, una especie de coworking, así que realmente sí que hay mucha gente entrando y saliendo todos los días. Incluso los mismos trabajadores, mismamente, cuando tienen que ir al baño.
En este caso eso no era así: estaba completamente limpio y perfumado, y eso me hizo no solo aliviarme, sino no tener miedo al tener que volver a ir al baño en un sitio desconocido. Punto positivo para la empresa, que además se llevó una buena reseña por el servicio que me ofreció.
Empresa, estas son las cosas que puedes hacer para que tus baños estén limpios (y los clientes quieran volver a verte)
NO lo digo de broma: si un cliente entra en tu baño y lo ve limpio, no le causarás mala impresión. Y el problema es que la gente suele asimilar lo que ve a lo que piensa que hacéis vosotros: baño sucio… ¿mala forma de trabajar? Por eso, sigue estos consejos y ahórrate esos disgustos.
–Haz que alguien, QUIEN SEA, revise el baño varias veces al día. NO que lo limpie, sino que sea una persona (o varias, según la hora) que se asome al baño y, si lo ve sucio, avise al señor de la limpieza para que se acerque y lo deje una vez más como nuevo. De esta forma, el baño jamás estará desatendido y tus clientes jamás lo verán sucio.
–Cuida mucho el suelo, que siempre esté seco y limpio. Ya no solo porque un suelo sucio, lleno de pipí o de suciedad da muy mala imagen y huele muy mal, que también… sino por ahorrarte, además, un accidente. Imagínate lo que pasaría si dejases el suelo mojado y entrase una clienta antes de una reunión contigo. Esta no se da cuenta del agua, se mete dentro… se cae, y se da un golpe en la cabeza. Pues podría ser algo terrible, incluso denunciable. No solo la perderías a ella, como cliente, sino que te ganarías problemas legales con ella.
-Los olores son muy importantes para las personas, así que te aconsejo que los cuides muy bien. Pon ambientadores en el baño, de esos que huelen súper bien y que no se tapan con el mal olor. Que sea fuerte y potente. Así nunca olerá mal.
-Además de tener un baño cuidado, que sea bonito y elegante también ayuda a darte personalidad y confianza. Desde Outlets Bath, una tienda especializada en la venta de todo tipo de muebles y equipamiento de baño, nos recomienda, además, que usemos un estilo y unos colores que conecten con nuestra marca como empresa. Ya no solo para que sea coherente, sino para que la gente se sienta a gusto cuando entre en nuestro baño.
–Cuida también la iluminación, porque de nada sirve tener un baño bien cuidado si no ves tres en un burro cuando entras a hacer tus necesidades. Igual de peligroso es que tener el suelo sucio. Yo a veces he entrado en baños de lugares que no tenían luz y he tenido que apañármela con la del móvil, pero los ancianos no usan móviles. ¿Te imaginas que se te caiga una persona mayor en el baño por que no te funcionen las luces?
-Otra cosa que debes cuidar es que en el baño SIEMPRE haya papel higiénico, porque no hay nada más incómodo que ir con las prisas al baño y, al terminar de hacer tus cosas, darte cuenta de que no tienes nada con lo que limpiarte. Pues qué gracia, ir a una reunión con un arquitecto (por ejemplo), tener que ir al baño, y descubrir que no solo no hay jabón, sino que el papel está tan mal puesto que tienes que levantarte para ir a por él. ¿Qué dice eso del arquitecto?
-Ayuda a que tus clientes hagan su parte con mensajes de recordatorio bonitos, pero directos. Por ejemplo, hay veces que, al entrar en un baño, me he encontrado con un papel que pone: “Por favor, no tirar papeles al WC”. Esto es natural, porque los papeles pueden atascar el baño y al final se crea algo gordo de narices. Algo que solo se solucionaría con la tontería de echar los papeles a la papelera, y que los clientes (al menos la mayoría) no haría si viesen en las paredes que no se permiten tirar papeles al baño.
Todo esto son cosas que, seguramente, has visto y experimentado en muchas ocasiones, así que realmente ya lo sabes… pero no está de más recordarlo.
Si el baño está limpio y tú lo dejas hecho un desastre, el problema eres tú
Bueno, esto va para todas esas personas incívicas que no tienen ni el más mínimo respeto por los demás, y que hacen lo que les da la gana donde les da la gana, porque nadie les dice nada: ten corazón, ten conciencia, y limpia lo que ensucias. Porque al final eso es lo que va a mantener un baño limpio, más que todas las precauciones que tome la empresa para que todo quede perfecto para ti.
¿No deberías de pensar en las pobres personas que van detrás de ti para limpiar tus desperfectos? Yo esto lo soluciono de una forma muy simple: imagínate que la persona que va a limpiar el desastre de baño que has dejado ahí es tu madre, o tu novia, o tu hermana pequeña. Que va a tener que meter las manos en el WC porque has ignorado la cartelería y has tirado papeles al baño, atascándolo. Que va a tener que limpiar el pipí que has tirado al suelo. Que va a tener que limpiar el suelo pringoso que tú has ayudado a provocar.
Pues si no te gustaría que ninguna de esas personas, porque las quieres un montón y sabes que es algo que no es nada agradable de hacer, no hagas que otras personas también lo hagan. Sé cívico, sé consciente de que todo lo que haces tiene consecuencias, de que todo lo que ensucias, si te vas sin limpiarlo, después va a tener que ir otra persona detrás de ti a limpiarla. Así que si no te da la gana de que lo haga tu madre o tu hermana, no hagas que la madre o la hermana de otras personas tengan que hacerlo por el mero hecho de que no piensas en los demás.
A veces los pequeños detalles son los que hacen que alguien quiera volver
Como empresa, tienes que conseguir que el cliente que entra por la puerta de tu oficina a preguntar por tus productos o por tus servicios quiera volver para adquirirlos, o que directamente nunca se vaya. Y de verdad, te digo que se puede hacer con muy poquitas cosas, si eres ordenado… y si las personas que van a verte también colaboran, claro.
Prueba estas cosas y verás como hay más clientes que vuelven:
- Ofrecer agua fría o café mientras esperan
- Saludar al cliente nada más entrar
- Tener sillas cómodas en la sala de espera
- Poner música suave de fondo
- Contestar con educación, aunque haya mucho trabajo
- No hacer esperar demasiado sin dar explicaciones
¿Ves? A lo que me refiero es que hay pequeñas técnicas de cortesía que puedes ofrecer y que son gratis, y que hace que el cliente se sienta cuidado y respetado, y eso es lo que lo va a hacer volver. Por eso, además de centrarte en tener un baño limpio (que, como acabas de ver tras leer todo esto, es súper importante), prueba otras cosas más sencillas que haga que se sienta cuidado y valorado, porque es lo que hará que le den ganas de volver.
Si tú valoras un baño limpio… los clientes también.