La importancia de la alimentación en la etapa lactante

La importancia de la alimentación en la etapa lactante

Los bebés, esas criaturitas pequeñitas, blanditas e indefensas que alegran nuestro corazón y pintan una enorme sonrisa de felicidad en nuestros labios. Qué momento más dichoso, coger a un recién nacido en nuestros brazos, mecerlo, darle de comer, acariciarle la cabecita… y ser consciente, en el fondo de nuestro corazón, de que esa criaturita depende enteramente de nosotros.

Y es que no hay mejor momento para cualquier madre del planeta que cuando coge por primera vez a su hijo en brazos. Sentir su piel contra su piel, su aliento en su cuello… ser totalmente conocedora de que su vida está por completo en sus manos, y de que confía plenamente en ella.

Como tal, tenemos la total responsabilidad de darle los mejores cuidados posibles y necesarios para que salga adelante, con unos mimos imprescindibles y, por supuesto, con una alimentación equilibrada y saludable.

 

La lactancia, una etapa imprescindible a nivel emocional

Cuando un bebé acaba de nacer —ya sea en el mundo humano o en el mundo animal—, es costumbre darle el pecho, porque la leche que sale de la madre contiene una serie de nutrientes imprescindibles (tales como minerales, lactosa, calcio, grasa, proteínas…) que ayudan al correcto desarrollo del neonato.

Esta se produce directamente en el pecho de la mujer desde la fase del embarazo, momento en el que su cuerpo se prepara para la concepción de un nuevo ser, y es posible gracias a unas pequeñas glándulas que, cuando se inicia la succión del bebé a través del pezón, se llenan de leche. Esto ocurre porque los alvéolos de dicha glándula se llenan de lactocitos, que serán los encargados de que se produzca la leche en su interior para alimentar al bebé. Estas glándulas pueden estar constantemente creando esta sustancia, y no será hasta que la madre deje de alimentar a su hijo hasta que se interrumpa la creación de esta sustancia.

Pero la lactancia no es solo sumamente importante por esto… sino por el vínculo emocional y social que se establece —y debe crearse— entre madre e hijo desde su concebimiento, del que las mujeres cada vez son menos conscientes. Un bebé siente, durante los primeros meses, a través del tacto, porque el resto de sus sentidos están en pleno desarrollo. Esto quiere decir que las manos, los brazos, los abrazos, los besos… ayudarán a construir un lazo fundamental de unión entre madre e hijo que los ayudará durante el resto de sus vidas.

 

La controversia de una costumbre en decadencia

A pesar de su enorme importancia a nivel nutricional y socio-emocional, cada vez son menos las mujeres que acceden a darles el pecho y, en su lugar, a través de un instrumento conocido como sacaleches, succionan la leche hacia un frasco que, posteriormente, procederá a dárselo al bebé.

Pensar que, desde la importantísima etapa de 0 a 6 meses —donde el recién nacido comienza a establecer sus primeros y más cercanos lazos afectivos— tan solo el 28,5% de las mujeres le den de mamar exclusivamente a su bebé, es escalofriante. Pero, según los expertos en salud nutricional del bebé, esto debería mantenerse hasta, al menos, los 2 años de edad. Cosa que cada vez es menos común.

Y es que la lactancia materna contiene una serie de beneficios importantísimos para nuestros bebés que no debemos de tomarnos a risa:

  • Ayuda, como hemos dicho, a establecer un vínculo afectivo de unión entre la madre y el bebé desde el inicio de su vida.
  • Debido a que las glándulas trabajan, no existen quistes… y no se produce el riesgo de que exista cáncer de ovario o cáncer de mama.
  • Como punto fuerte, ayuda al correcto desarrollo del sistema inmunológico de nuestro hijo y de la flora intestinal. Es decir, gracias a esto, podrá estar mejor defendido contra enfermedades, incluso las autoinmunes (como la dermatitis).
  • Algunos alimentos preparados pueden contener una cantidad excesiva de nutrientes y azúcares que pueden perjudicar al bebé. La materna, está 100% preparada para satisfacer todas sus necesidades, y combate el sobrepeso y la obesidad infantil.
  • Además de todo esto, ayuda a que la mujer se recupere tras el parto.

A pesar de esto, hemos de decir que el problema principal, generalmente, no es de la madre. El factor laboral ha sido un eje clave para este desapego, al igual que por el desconocimiento de la importancia que esto supone para el bebé. Y es que muchas mujeres de nuestro país (y de cualquier otro) desconocen los increíbles beneficios que otorga la lactancia materna a nuestros hijos.

 

Alimentos adaptados, una realidad en auge

En contraposición a la imprescindible lactancia materna, las empresas profesionales han sacado una serie de productos necesarios para contrarrestar las posibles necesidades alimenticias que pudieran surgir en nuestros hijos.

Por eso, que empresas como la Farmacia San Félix 75, una farmacia de Castellón de la Plana, pongan a disposición de aquellas madres una relación de alimentos para los bebés se hace, cada vez, más necesario. Sobre todo, si vienen de empresas comprometidas con el cuidado con el bebé y todas sus necesidades, como esta. Porque, además, estos profesionales ponen a tu disipación, desde el mismísimo inicio del embarazo, un asesoramiento especializado y experto con el que podrás estar tranquila desde el minuto uno.

Como beneficios de este tipo de productos, te haremos saber:

  • En algunos casos, como en el caso de esta farmacia, vienen preparados para que no sean perjudiciales para el bebé (0% de azúcares añadidos).
  • Han sido estudiados para que el bebé los asimile con total normalidad.
  • Son asequibles a cualquier bolsillo.
  • Además, podrás recibir asesoramiento para saber qué producto deberás suministrar al bebé en cada etapa de su desarrollo.

Y si, además de todo esto, contamos con la ayuda de verdaderos profesionales del sector… la verdad es que es algo que, a mí, por lo menos, me deja mucho más tranquila.

 

 

 

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