Las necesidades de traducción en pleno siglo XXI

Las necesidades de traducción en pleno siglo XXI

Las traducciones, y en especial las traducciones juradas son fundamentales y necesitan de profesionales en este sentido.  En Eikatrad llevan desde 2008 en el sector de la traducción y creen que, bajo la experiencia que le dan estos años, solo la calidad de los traductores y un buen servicio es lo que mantiene en pie a los negocios de un sector tan competitivo como este.

Las empresas del sector de la traducción tienen que tener en su vocación por el sector en el que trabajan las claves del éxito. Son profesionales que adoran traducir y que les gusta el trabajo bien realizado, para lo que ponen a diario su experiencia y pasión en los proyectos en los que se encuentran inmersos

Lo ideal es que los traductores expertos tengan una traducción perfecta y que se adapte a la lengua y país a la que se destine. Si es una agencia buena de traducción deben tener profesionales seleccionados con rigurosidad para cada traducción. En este sentido, tienen traductores comerciales, técnicos y traductores jurados, los cuales tiene que acreditar el MAEC.

¿En qué momento se necesita una Traducción Jurada?

Ahora vivimos en un planeta que cada vez es más global y donde los mercados son más amplios, además de que las relaciones internacionales son vitales para multitud de empresas.

Un contexto en el que cada vez más personas y negocios necesitan los servicios de un traductor y donde quién más quién menos, va a necesitar una traducción jurada.

En este contexto, cada vez más personas y negocios precisan los servicios de un traductor y, quién más quién menos, en algún momento dado ha necesitado o necesitará una traducción jurada.

En España, los que hacen traducciones juradas solo pueden ser los que habilite el MAEC, traduciendo una lengua extranjera a una de las que son oficiales en España y al revés. Lo que hay que tener claro es que los que se dedican a la traducción jurada no son funcionarios públicos y tampoco tienen una cuenta con una plaza oficial, siendo profesionales independientes que van a ejercer la profesión autónomamente en su empresa y que tendrán la autorización del MAEC.

Las traduciones que hacen los traductores jurados no son como las traducciones privadas que imaginamos, pues tienen valor oficial. Esto lo podemos ver en el Real Secreto, 2555/1977, el cual dice, de forma resumida que, tanto las traducciones como las interpretaciones de una lengua extranjera a la lengua y castellana o vicecersa que hagan los Traductores e Intérpretes Jurados van a ser oficiales, aunque pueden someterse a la revisión de la Oficina de Interpretación de Lenguas las traducciones cuando sea solicitado por la autoridad competente.

Todo lo que dicen este precepto, lo podemos entender como que la traducción privada hace que toda persona que tenga conocimiento de las lenguas e incluso de la capacidad de la traducción, mientras que cuando se habla de la traducción oficial es la que es hecha por un traductor jurado, el que al tener la acreditación que le da el MAEC y que capacita para la certificación de que son unas traducciones exactas.

Esto es fundamental precisarlo, porque las personas que no conocen el mundo de las traducciones, deben saber que es importante encontrar un servicio que sea de verdadera calidad, cuando se necesita hacer una traducción de esta tipología.

En otro sentido, no debemos olvidar que existen documentos legales en los que no es necesario que se haga una traducción jurada.

Hay que tener claro que muchos de los documentos usados en el tráfico mercantil entre las empresas y los particulares no van a precisar de una traducción jurada. En este sentido hablamos de los contratos, pólizas de seguro o de los acuerdos. No van a necesitar que tengan un traductor jurado para que sean válidos entre las partes, a no ser que las mismas lleguen a un acuerdo.

No olvidemos que esta clase de traducción la tiene que poner en marcha un experto en Derecho, evitando así los errores en la traducción de los conceptos de carácter jurídico, lo cual si se traduce mal, puede que tenga unas consecuencias de carácter grave en los procedimientos jurídicos en los que sea vean inmersos.

Como podemos ver, las traducciones son importantes, pero si vamos a las traducciones juradas hablamos de la necesidad de una exactitud que puede evitar problemas importantes a nivel legal que pueden incluso tener consecuencias civiles o penales, por lo que es conveniente tomarse esto en serio, puesto que lo de lo contrario podría haber problemas para muchos ciudadanos.

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