9 factores a tomar en cuenta a la hora de elegir un abogado

9 factores a tomar en cuenta a la hora de elegir un abogado

Ya sea que necesites un abogado con carácter de urgencia que te ayude a resolver algún problema legal con el que estés lidiando o que estés buscando a algún profesional legal que te preste asesoría de prevención ante cualquier situación que pueda aparecer en el futuro, la elección de un experto en leyes no es tan fácil como buscar en el directorio y hacer una llamada.

En Internet se pueden encontrar cientos de opciones entre bufetes, agencias, despachos y particulares, todos con distintas especialidades, referencias y presupuestos. Sobre todo, también encontrarás algunas ofertas engañosas, de profesionales de dudosa honradez, de los que solo te podrás librar con éxito si sabes evaluar el currículo de estos profesionales.

Así mismo, la elección de tu asesor legal será lo que determine tu éxito en los distintos trámites que emprenderás a su lado. Debes contar con la asesoría de alguien experto en el campo que necesitas, que inspire confianza, que se preocupe por tus solicitudes y que pueda garantizarte probabilidades de éxito.

Aquí te facilitamos 9 consejos a seguir para saber quién será el abogado elegido:

  1. Experiencia

Sólo un abogado experimentado podrá ofrecer el mejor asesoramiento y cuidar mejor los intereses de todas aquellas personas que acudan a su consulta.

El asesor que elijas debe probar tener años de experiencia en su rama de especialización, de forma que pueda garantizarte que no solo tiene los conocimientos necesarios para el éxito, sino que también sabe aplicarlos para lograr los objetivos deseados. Debe saber plantarse ante todos los contratiempos que puedan aparecer durante el trámite y manejar a plenitud la realidad de tu caso, habilidades que se adquieren solo con años de trabajo en el área.

  1. Rama de especialización

Hay numerosas divisiones del derecho;  hay abogados especializados en derecho constitucional, derecho internacional privado, penalista, derecho administrativo, derecho mercantil, derecho procesal civil o abogado laboral.

TuAppbogado.com, aplicación especializada en la búsqueda de abogados, recomienda que cuando tengas cualquier duda o conflicto, lo mejor es recurrir a la consulta de un profesional especializado en dicha problemática.

Si sabemos qué tipo de consulta queremos hacer, lo mejor es dirigirnos a aquel letrado que esté más cualificado en dicha área. Si tenemos dudas, es aconsejable que antes de la primera consulta nos cercioremos que el profesional esté especializado en la materia que queremos tratar.

  1. Proximidad geográfica

No es un factor condicional, pero será de gran utilidad que el interlocutor que defienda tus derechos esté cerca de tu domicilio habitual, puesto que no te supondrá mucho esfuerzo si tienes que visitarlo.

Esto no quiere decir que escogerás a tu abogado porque simplemente esté más cerca de tu casa, pero tampoco querrás que la persona que te lleve tu caso esté a más de dos horas de tu domicilio. Tienes que tomar en cuenta que a lo largo de un proceso judicial, en la mayoría de los casos necesitarás acudir a donde tu abogado para ver la evolución del caso o entregar papeles, por ejemplo. Si lo tienes cerca, ahorrarás tiempo y te será más cómodo todo el proceso.

  1. Primera consulta

Esta primera consulta te ayudará a determinar si el abogado será el ideal para ti, si te sientes cómodo con él y si confías en sus conocimientos.

Una vez hayas reducido tu decisión a algunos bufetes de abogados que respondan a tus expectativas lo mejor es realizar la consulta con aquellos pocos que te generen más confianza. En esta primera visita expón tu caso para que el letrado pueda opinar sobre tu situación, te explique la línea de actuación y el posible recorrido jurídico. Se trata de una toma de contacto vital para conocer de qué manera se estructurará tu caso.

  1. Presupuesto

Desconfía, y mucho, si un abogado te ofrece precios muy por debajo del mercado. Puede que te ahorres un poco, pero si finalmente pierde tu caso habrás perdido mucho tiempo y dinero. El precio es, sin lugar a dudas, un elemento diferenciador y por este motivo debes conocer los honorarios y exigir transparencia.

Un buen abogado ha tenido que pasar por como mínimo, cuatro o cinco años de carrera, debe formarse, haber cursado algún máster o posgrado de especialización,  debe comprarse libros, apuntarse a cursos y conferencias, pertenecer a alguna asociación, tener experiencia y todo ello supone un conste que el profesional ha abonado previamente.  Para dar una respuesta inmediata o no, pero certera, ha requerido de muchos elementos que tienen un coste a parte de los innatos a ejercicio  como los de mantenimiento del despacho, suministros, gastos del programa de  gestión de expedientes, de la cuota colegial, web, dominios, nuevas tecnologías, base de datos de jurisprudencia, etc.,  que normalmente el cliente no tiene en cuenta y que deben pagarse en los honorarios, para dar un mejor servicio.

Todo eso, tiene un precio y por mucho que se quiera abaratar, no puede darse un servicio de calidad si no se paga un mínimo, no se puede presentar una demanda en la que existe un gran trabajo de estudio previo, de redacción, de búsqueda de jurisprudencia y legislación,  y en la  que  se ha invertido mucho tiempo en contactar con el  cliente y en las negociaciones con el contrario,  si no se paga por ello.

  1. Interés propio

El mejor profesional es aquel que entiende tus inquietudes y te aconsejará en función de tus intereses. Un letrado de confianza no antepondrá sus intereses a los tuyos. Será leal y luchará hasta el máximo para que obtengas la mejor compensación.

  1. Referencias

En el Blog de Hernández-Vilches, en el post titulado ¿Cómo elegir el mejor abogado?,, este describe esta condición de la siguiente forma:

La recomendación es uno de los métodos más fiables para la elección de abogado y otros servicios profesionales, la experiencia de gente de nuestro entorno puede servirnos de base para la búsqueda de nuestro abogado. No te quedes en la simple recomendación, pregunta por las cosas positivas y las negativas, con esos datos y sabiendo de quien viene la recomendación podrás hacerte una composición de lugar bastante atinada del abogado y si puede ser digno de confianza, tu confianza.

En este sentido, el volumen de interactividad en las redes sociales o escribir en un blog que aporte contenido interesante a la comunidad también es un buen indicativo para poder determinar el grado de implicación con la profesión.

  1. Accesibilidad

Otro factor que debes valorar es su actitud ante los problemas o las dudas que le planteas, si te sientes cómodo con él, si es empático, si lo ves animado y convencido de ganar el pleito, si es transparente y honesto y, en definitiva, si lo ves preparado para ayudarte a conseguir una buena resolución.

Sobre todo, debe estar a tu disposición para todo lo que le puedas necesitar en relación al caso y sentir que se complace en atenderte de la mejor manera posible, centrándose en ti y en tu conflicto cada vez que tengan una reunión, sin que lo notes despistado, abúlico o disperso.

Es decir, debe ser un profesional accesible que establezca un canal de comunicación continuo y enérgico contigo, para que no sientas en ningún momento del procedimiento la sensación de estar solo, desamparado o confuso por no entender los vericuetos de un proceso judicial.

  1. Éxito en casos similares

El asesor legal que elijas deberá poder garantizar probabilidades de éxito para tu caso, ya que eso forma parte de sus referencias y su experiencia laboral.

Dentro de cada rama del derecho cada bufete es más experto que otro en un punto concreto, por eso la importancia de elegir un especialista en el área de tu problema.

Por otro lado, desconfía de aquellos que ofrecen sus servicios como un despacho especializado en múltiples ramas del derecho. Seguramente tendrá un punto diferenciador respecto a la competencia que los haga ser mejores.

 

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