Las cuerdas también pueden ser muy interesantes en los encuentros eróticos

Las cuerdas también pueden ser muy interesantes en los encuentros eróticos

Muchos de nosotros practicamos encuentros eróticos convencionales con nuestra pareja y es que es a esto a lo que estamos acostumbrados y lo que vivimos desde jóvenes, si bien es cierto, no todo el mundo goza de ellos. En el mundo existe mucha gente, cada vez más, que experimenta con su sexualidad, con sus gustos, sus aficiones y, por supuesto, intenta buscar a semejantes con los que poder compartir experiencias y así poder gozar de una vida sexual más plena. Estos encuentros de los que os hablamos, aunque forman parte del día a día desde hace muchos años, la realidad es que la aparición de internet en nuestras vidas ha supuesto un verdadero cambio en la forma de buscar semejantes.

Esto se debe a que cada vez más usuarios comparten sus experiencias, tratan de localizar gente afín o descubren nuevas prácticas en múltiples webs o foros especializados en la sexualidad o en las diferentes formas de entenderla y es que no siempre hace falta que exista penetración para poder alcanzar el clímax, puesto que mucha gente lo logra mediante una serie de prácticas que os daremos a conocer a lo largo de las siguientes líneas. 

Una de estas fórmulas que podemos encontrar cada vez más habitualmente en nuestra sociedad es el BDSM, unas siglas que igual no conocéis pero que sí que es seguro que os suenan y que podemos definir como una práctica sexual que engloba el bondage, la disciplina y dominación, la sumisión y el sadismo y el masoquismo, construida entre participantes que de forma voluntaria, y partiendo de un consenso mantienen relaciones con un marcado traspaso de poder, como se denomina en inglés Erotic Power Exchange (Intercambio Erótico de Poder) en el cual una parte ejerce el rol dominante o llamado también top o activo y la otra, el rol de dominado, sumiso, bottom o pasivo.

En estos casos el dominante es quien disfruta manteniendo la iniciativa y el control de la acción, en tanto el rol de sumiso tiene el placer de entregarse en manos del rol dominante. Igualmente existen personas que gustan efectuar los dos roles. Si bien en esta práctica, en el BDSM, se unen varias, formando, cada una por su parte, una específica como pueden ser las siguientes:

  • Dominación: es un término utilizado para referirse a las prácticas eróticas en las que una persona adopta un rol dominante para actuar de acuerdo a su voluntad y su deseo sobre otra u otras personas que adoptan un rol sumiso. La persona en el rol dominante manda y dispone. Se trata siempre de una dominación sujeta al consenso y los límites establecidos por la persona que acepta ser dominada. El “BDSM” rechaza toda práctica de dominación, por mínima que sea, que no cuente con el consenso de la persona dominada.
  • Shibari: consiste en una refinada práctica erótica basada en las ataduras que nació Japón. Se dice que proviene del periodo Edo de esa cultura, cuando los samuráis aprendían a inmovilizar al enemigo mediante laboriosos encordamientos. Hoy en día también se practica en Occidente, pero al contrario que el bondage, no exige necesariamente que el atado permanezca inmovilizado por completo. Es por ello por lo que, si vosotros os animáis a llevar a cabo esta práctica de forma segura y consensuada, nosotros os recomendamos que uséis cuerdas de calidad para prevenir problemas. Así, Cuerdas Valero es vuestro mejor aliado, dado que con su experiencia en el sector encontraréis las mejores cuerdas para cada uno de los usos que le queráis dar, incluidos los más sensuales.
  • Sumisión: es un término utilizado para referirse a las prácticas eróticas en las que una persona adopta un rol sumiso en el que queda bajo la voluntad de otra u otras personas que adoptan un rol dominante. Es la situación complementaria de la dominación, por ello suele hablarse de relaciones “D/S”. La persona en el rol sumiso obedece o deja que se actúe sobre su cuerpo. Se trata siempre de una situación de sumisión voluntaria, dentro de los marcos de los límites establecidos por la persona que adopta el rol sumiso.

¿Qué es el sadismo?

El sadismo es un término que en este contexto se utiliza para referirse a prácticas eróticas en las que una persona obtiene placer causando dolor, humillación o incomodidad a otra persona que acepta esa situación. Se trata siempre de prácticas voluntarias que no pueden ir más allá de los límites establecidos por la persona que recibe el dolor, la humillación o la incomodidad, y que se pueden parar en cualquier momento. La persona que adopta el rol sádico, cuida en todo momento la situación de la persona que recibe el dolor, la humillación o la incomodidad, a fin de evitar cualquier daño. Se trata de una práctica erótica que no tiene ninguna similitud con el sadismo criminal.

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