Por qué es importante tener tus bienes asegurados

Por qué es importante tener tus bienes asegurados

Los seguros se tratan de documentos legales que se contraen con compañías que se especializan en brindar dicho servicio, y mediante los cuales se intercambia dinero por una indemnización por parte de la compañía aseguradora en caso de ser necesario, ya sea porque ocurra la perdida de los bienes asegurados o por alguna situación que se encuentre reflejada en el contrato contraído entre ambas partes.

Se trata de invertir un poco de dinero en un servicio que, quizás consideres innecesario y que sería mejor economizar esos gastos a los que muchos le llaman “lujo”, pero que, como dice el refrán, es bueno tenerlo en caso de necesitarlo.

Debemos recordar que en la vida siempre hay riesgos que pueden afectarnos de distintas maneras. Siempre puede haber algún imprevisto que de no tener los recursos para solucionarlo podría llegar a afectar sobre la estabilidad y bienestar de nuestra familia. Por lo tanto, asegurar tus bienes es una manera de cuidar y proteger tus intereses y los intereses de tus futuras generaciones.

 En vista de su importancia, la contratación de los mismos siempre es muy recomendada; sin embargo,  muchas veces pensamos que no tenemos nada de valor que amerite el buscar asesoría en una compañía aseguradora para su protección, o peor aún, pensamos que nada malo podría pasar.

Sin embargo, es probable que al mirar a tu alrededor ya sea en tu casa, en la oficina o comercio, veas que existen muchos objetos de gran valor, que si los sumamos todos resultan ser una fortuna, al igual que si te detienes a pensar fríamente por un momento te encontrarás con que siempre existe la posibilidad de que ocurra un robo, desastre natural o caso fortuito por el cual puedes perder parte o la totalidad de tus bienes.

Recursos para la protección de tu patrimonio

Existen tres herramientas que te permiten proteger tu patrimonio.:

1.- Fondo para emergencias

Sirve para financiar imprevistos, así como riesgos de baja severidad o que no se pueden financiar de otra manera. Por ejemplo: desperfectos en casa, algún accidente pequeño que te implique gastar en unas radiografías que no tenías presupuestadas, pagar el deducible de un seguro o simplemente, tener un colchón adicional que te pueda servir en caso de perder el empleo.

Se recomienda que dicho fondo sea el equivalente a tres meses de nuestro gasto familiar corriente, sin embargo, esto puede variar de acuerdo a las necesidades de cada quien.

Aquí cabe acotar que no se consideran emergencias gastos irregulares del tipo regalos de Navidad o vacaciones de verano. Estos deben estar considerados en nuestro presupuesto mensual. Mientras que, las tarjetas de crédito no deben considerarse “para emergencias”, ya que con ellas solo lograremos endeudarnos y hacer el problema aún más grande.

2.- Los seguros

Los seguros, que son el recurso en el que estamos basando este artículo, son mecanismos de protección para riesgos que pueden causar un impacto considerable a tus finanzas. Por ejemplo: una enfermedad grave que puede costar mucho dinero, un accidente que deje personas lesionadas, una inundación que deje todos los muebles inservibles, etc.

Justamente en estos casos extremos, no hay fondo de emergencias que alcance, dejando a los seguros como el mecanismo ideal para financiarlos.

Además, como dijimos anteriormente, existen  muchos tipos de seguros en el mercado pensando en cada necesidad: si tienes dependientes económicos, un seguro de vida es esencial para protegerlos. También hay pólizas especiales para una casa o negocio. Incluso, hay algunos de responsabilidad civil en caso de causar accidentalmente un daño a alguien.

3.- Fideicomisos


La sucesión, ya sea por medio de testamento o fideicomisos, aunque es una forma de proteger tu patrimonio muy distinta a las demás que hemos mencionado, es un rubro que tampoco debes obviar, ni dejar para después, ya que esto podría ocasionar que todo lo que trabajaste en tu vida no pase a las manos adecuadas o que incluso, se pierda en juicios largos y costosos.

Un testamento garantiza que en caso de que llegues a faltar, tus bienes serán entregados conforme a tus deseos; además que le evita que tu familia que tenga que entrar en largas disputas y problemas legales.

Las pólizas de seguro

Una vez que decidas obtener una póliza de seguro, es recomendable primero buscar una compañía aseguradora buena y reconocida, además de una cobertura y beneficios que estén bien especificados en el contrato y por supuesto que te permita tener una noción exacta de por cuánto dinero están asegurado tus bienes, cuáles y contra que incidente o accidente.

Casi todas las pólizas de seguro en el mercado ofrecen servicios similares, sin embargo la experiencia, el reconocimiento, la atención y la calidad del servicio de la agencia son las que nos ayudarán a tomar una decisión. Por lo tanto, tu trabajo es analizar muy bien las diferentes ofertas que tengas a tu disposición, buscando la que mejor cobertura te ofrezca.

Por ejemplo, un error muy común es pensar que sólo con asegurar la vivienda o la empresa ya todo lo demás está incluido y cubierto en esa misma póliza, y luego, cuando se tiene que hacer uso del seguro se cae en cuenta de que el monto recibido es insignificante en comparación con todos los bienes que se posee. En estos casos, es bueno incluir pólizas adicionales para objetos de valor y tomar en cuenta todas aquellas posesiones que son más costosas.

De hecho, lo ideal es tener un corredor de seguros de confianza que te asesore en todo lo relacionado a las especificaciones, de los servicios que ofrecen las agencias y cuál sería el más recomendable de acuerdo a tus bienes y el poder adquisitivo para cubrir los gastos.

La importancia de asegurar tu empresa o negocio

Como puedes ver, proteger lo que estás construyendo día a día es un aspecto muy importante que debes considerar en tu planeación financiera personal, y es que nadie está exento de un imprevisto.

Todas las empresas, así como las personas, están expuestas a riesgos. Por ejemplo, en una pequeña y mediana empresa un siniestro o un accidente podría convertirse en una seria amenaza para su salud financiera o su supervivencia. Por lo que, aunque muchas personas consideran que asegurar los bienes de una empresa es un gasto, en realidad se trata de una inversión que vas a agradecer de pasar por un imprevisto.

¿Contra qué tipos de riesgo debes asegurar tu empresa?

El equipo especialista en seguros del Bufete Albanés & Asociados nos detalla todos los casos de riesgo que debemos tomar en cuenta a la hora de contratar un seguro.

 Existen dos tipos de riesgos a los que está expuesta tu empresa:

  • Personales: accidentes dentro del trabajo, enfermedades del personal.
  • Patrimoniales: Daños y/o pérdidas por siniestros (incendios, terremotos, robo, averías) que afecten la infraestructura y/o la  maquinaria de tu empresa.

Por lo que podrías necesitar alguno de los siguientes seguros:

  • Seguro contra siniestros: Estos te permiten asegurar a tu empresa contra daños producidos por incendio, terremoto, vandalismo, terrorismo, huelgas, conmoción civil, lluvia e inundación, impacto de vehículos y daño por agua entre otros.
  • Seguro contra robos: Asegura a tu empresas contra el robo de bienes como activos fijos, equipo de cómputo y dinero.
  • Seguro de transporte de mercadería: Puedes asegurar los daños que pueda sufrir tu mercancía durante el recorrido aéreo, terrestre, marítimo o fluvial.
  • Seguro para automóviles: Puedes asegurar a los vehículos de tu empresa y/o sus accesorios como consecuencia de un choque, vuelco, incendio, robo, riesgos políticos y de la naturaleza. Además de contar con una cobertura de responsabilidad civil frente a terceros y de ocupantes de acuerdo a la póliza.
  • Seguro de Responsabilidad Civil: Como dijimos anteriormente, puedes asegurar contra los daños personales y/o materiales causados por un accidente producido como resultado directo de las actividades o negocios a los que se dedica el asegurado, y por las cuales el asegurado sea civilmente responsable.

En el caso de tu patrimonio humano, necesitarás más bien:

  • Seguro de Salud: Por ley, la empresa debe asegurar a sus trabajadores. Por ejemplo, es una obligación que puedes con seguros privados de salud, u otros recursos.
  • Seguro de Vida: La Ley señala que todas las empresas deben contratar con un seguro de vida en grupo para todo su personal que tenga más de 4 años laborando en la empresa. Incluso, si la empresa lo ve por conveniente puede asegurar a todo el personal que tenga más de tres meses de servicios en la empresa. Es optativo.

Así, estas son las coberturas más frecuentes que puedes conseguir en el mercado en materia de empresas; sin embargo, si que existen otras que son pertinentes a giros específicos de los negocios.

¿Qué elementos tener en cuenta a la hora de contratar un seguro?

Como dijimos anteriormente, la contratación de un buen seguro depende de un  correcto análisis de las diferentes ofertas. Para esto, es muy importante que tengas claras las siguientes características:

  • Alcances de su cobertura, monto asegurado y su vigencia.
  • Servicio e infraestructura con el que cuenta la compañía aseguradora.
  • Nivel de compromiso, responsabilidad y efectividad en la atención de siniestros y pago.
  • Profesionalismo de él o los agentes de seguros que nos brindan atención.
  • El presupuesto.

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